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29 sept 2011

El arsénico, nuestro gran amigo

Esto ya hace tiempo que se sabe, pero no se le dio el bombo que debería habersele dado. Resulta que a finales del año pasado las gentecillas de la NASA descubrieron en un laguichuelo to reshulón de California, unos organismos vivos que vivían en aguas toxicas, con un alto contenido en arsénico, y que llegaron a sustituir en la composición del ADN, el arsénico por el fósforo.
Para quien no lo sepa, el arsénico es altamente tóxico para los organismos vivos (para el resto, vaya).

Con esto, a estos señoriños de la NASA se les iluminó la lucecita y dedujeron que no toda la vida tiene que ser como la conocida, con sus carbonos y sus cosas, puede haber vida extraterrestre con composiciones químicas distintas a las de los organismos de este nuestro planetilla. Y no soy ni experto químico (de hecho no tengo perra idea), ni biólogo ni nada así, pero hay cosas que supongo que caen de cajón.

Dudo que Alien o que Predator tuviesen la composición química propia de los organismos terrestres, fijo que tenían Cadmio o Galio en sus cadenas de ADN.



Dejo aquí el artículo para quien lo quiera leer. 

Para quién no, pues que vea el laguito, que es muy bonito y por lo menos la entrada no es inútil del todo.


El lago en cuestión, por si alguien quiere ver más fotos, o leer más cosas, o lo que sea, es el Mono Lake, California.



8 jun 2011

Conversaciones matutinas

Pero con hambre. 
Resulta que esta mañana, después de que me dijesen: "Aquí no regalamos nada" en la Diputación, cuando fui a preguntar por una subvención que dan para plantar arboles autóctonos en terrenos particulares, después de ser robado sin armas, y así, en mi puta cara, porque sí, me dirigí al banco a efectuar el ingreso del robo que me hicieron (sí, es incongruente) y había por allí paisanos y paisanas.
Paisanos y paisanas de pie, paisanos y paisanas sentados, y así estaba la oficina. Resulta que en la oficina, os cuento, había dos mostradores, llamémosles así, y sólo una persona atendiendo. Sólo había un mostrador de cara al público, porque en el otro, el Pc no funcionaba y claro, si hubiera alguien ahí sentado sería para dar los buenos días, porque otra cosa no podrían hacer. Pues en esto que una paisana se levanta toda sulfurada con su libreta de ahorro en alto gritando: "Que poco trabajáis, eeeeeeeeh!? Que os jubiláis a los cincuenta y aun encima no hacéis nada!". Y se armó. Se armó porque pocos segundos después estaba la oficina que aquello parecía un gallinero. Un señor con una chapita de la república hablando del capitalismo, una señora tatuada diciendo: "Es que yo solo vengo a recargar la tarjeta del bus!", un tío allí poniéndose nervioso y cagándose en todo lo cagable en voz alta... En fin, el despiporre. De lo que no se daban cuenta los paisanos y paisanas, es que eso lo único que hacía era empeorar el rollo. La pobre señorita que había atendiendo, se estaba saturando con tanto grito y tanto insulto, la gente empezó a formar corrillos y claro, las conversaciones eran tan interesantes que a los participantes se les olvidó el motivo por el que estaban allí, y claro, cuando por fin les tocaba el ansiado turno por el que protestaban en un principio preferían hacer esperar al personal y seguir con su platónica conversación. Y así fue la cosa, que en vez de tardar, no sé, 15 minutos que es lo que se suele tardar en estas cosas, tardé como 50 minutos para hacer un ingreso.
Y menos mal que no es final de mes.


Más tranquilidad, gente.